"Comuneros de Alto El Loa viajaron a Oaxaca, México para aprender nuevas formas de conservación"

Entre los días 2 y 12 de febrero, 12 miembros pertenecientes a las comunidades de Chiu Chiu, Caspana, Lasana y Ayquina-Turi del sector de Alto El Loa, comuna de Calama, se trasladaron hasta el territorio-tesoro de Oaxaca, México, con la finalidad de conocer y aprender nuevas experiencias en conservación y desarrollo sostenible junto a comunidades rurales de la sierra oaxaqueña. El Viaje de Aprendizaje es una de las más de 20 actividades de la línea Escuela del programa “Capacitación en Conservación Sostenible Pueblos Alto Loa, Etapa 1.

Este proyecto, que está próximo a finalizar, es ejecutado por Fundación Altiplano y financiado por el Gobierno Regional de Antofagasta y SUBDERE, y permite desarrollar actividades de conservación del patrimonio en riesgo de las cuatro comunidades de Alto El Loa.


Durante su estancia en Oaxaca, México, los 12 representantes Lickanantay, hicieron un recorrido por la comunidad de Ixtlán de Juárez, ubicada en la Sierra Norte de Oaxaca. El grupo compartió en las cabañas de la empresa comunitaria Ecoturixtlan, dedicada al turismo sustentable. Allí conocieron algunas de las empresas gestionadas por la comunidad local, como el aserradero, en la que aprendieron del proceso manual de la madera y otro más automatizado. En el invernadero comprendieron cómo la comunidad está reforestando el bosque por medio de la selección de árboles semilleros. La comunidad de Ixtlán obtuvo una certificación de producción sustentable a nivel mundial que les permitió la creación de dos empresas, una agraria dedicada a la venta de hidrocarburos; una de ecoturismo; una tienda comunitaria para proveer de materiales para la construcción y ferretería; y por último, el supermercado Super CBC, creado para regular el alza de precios.

En su excursión a Santa Cruz de Tepetotutla, fueron guiados por Fernando Mondragón y el comisionado de la comunidad, don Pedro. Este lugar es sede de la CORENCHI (Comité de Recursos Naturales de Chinantla Alta) y su comunidad ha logrado dar movimiento a su economía interna mediante financiamientos estatales. Además cuentan con Estatutos Comunales en el que se regula el uso del suelo y establece reglas para la conservación de la biodiversidad. El grupo recorrió los emprendimientos de plantaciones de café, los apiarios, y vainillas.


Al día siguiente, asistieron a un museo comunitario en el que se exponen diferentes tipos de cerámica, réplicas de tumbas e instrumentos musicales, propios de las fiestas del pueblo. En Ciudad de México, fueron recibidos por el embajador de Chile en México y se maravillaron con el Museo de Antropología e Historia. Como resultado, integraron a sus conocimientos estos valiosos ejemplos de gestión patrimonial y comunitaria, para fortalecer la administración de materias primas bajo un manejo responsable que traiga consigo un impacto-beneficio a las mismas comunidades del territorio de Alto El Loa.


Anabella Anza, miembro de la comunidad de Ayquina-Turi, comentó que destacaba cómo las comunidades de Oaxaca lograron identificar, organizar y proteger los recursos de manera sustentable: “gracias al intercambio de información entre las comunidades de Oaxaca y Alto el Loa, fue posible identificar diferencias existentes entre ambos. Lo cual nos puede ayudar a tener una nueva visión a futuro en nuestra comunidad”.


Mientras que Ruth Carrazana, miembro de la comunidad de Chiu-Chiu, reflexionó sobre la importancia de la unión de la comunidad frente a empresas privadas que representan un peligro para la conservación de sus territorios. “El respeto y los objetivos claros, dejan atrás los temas que dividen, como la política, religión o economía. Enfocarse en el bien común y ordenamiento territorial, logran concretar objetivos propuestos a mediano y largo plazo”.


Las actividades realizadas en el marco del programa “Alto El Loa” se encuentran disponibles en la página web patrimonioaltoloa.cl, o el Instagram @patrimonioaltoloa.


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